‘Me río de las olas’ un documental sobre las preguntas de Azaneth Fara sobre su abuela comunista y la vida de su padre

‘Me río de las olas’ y la autocensura tras los episodios de las dictaduras militares en Bolivia

El documental boliviano ‘Me río de las olas’, premiado en festivales como Punta del Este, León, Ciudad de México y Jujuy, llega a la Cinemateca, en La Paz, hasta el 26 de noviembre.

Blanca Henrich Arauz vivió 91 años. Fue orgullosamente comunista, amaba al Partido desde el nacimiento y con locura. Fue la profesora de física y matemáticas de dos de los Peredo en Trinidad. “Todos los hermanos eran buenos”. Su padre fue Franz “Pancho” Henrich, un mecánico socialista austríaco, llegado al Beni a principios del siglo pasado, seducido por la “fiebre del caucho”, el auge de la goma. Lo llamaban el “Naútico del Mamoré”.

Blanca fue detenida durante la dictadura de Banzer Suárez al ser acusada de envenenar un pozo de agua en la capital beniana (y de escupir a un militar). ¿O fue por una venganza familiar? Llevada a La Paz y detenida por seis meses, salió al exilio; primero al Chile de Allende (donde vivió otro golpe), luego a Suecia y México.

Blanca -la roja- fue una de las 849 mujeres víctimas de las dictaduras (está apuntada como la número 387 en el informe de la Comisión de la Verdad). “Me río de las olas”, el documental de Azeneth Farah Saldívar, no habla de ella, habla de su nieta, la directora. Habla de los secretos que indaga Azeneth sobre su familia de comunistas, esa palabra cargada de prejuicios e inventos.

Azeneth recopila a través de videos caseros, entrevistas a sus familiares, sobre sus orígenes y los puntos álgidos que vivió su familia, sobre todo su padre, quien acompañó esa lucha de los comunistas de su familia. Farah viajará desde México a Bolivia, propiamente a Trinidad a entender mejor su origen y las interrogantes sobre su padre y lo que tuvo que vivir cuando su abuela Blanca fue apresada por las fuerzas militares de Bolivia en los años 70’s.  


La recopilación de archivos de la familia que se asemeja a los documentales de los hermanos Ovando: Mauricio y Geraldine. Muestra a una familia radicada en México, pero que a Azaneth le es insuficiente y por eso, a través de imágenes de los paisajes de los ríos de la amazonía boliviana los barcos que transcurren, y las entrevistas de los familiares se va contando una historia necesaria para conocer un poco más de la historia de la lucha en medio de la represión de las dictaduras militares. La música y algunas animaciones acompañan muy bien al documental.

Fuente:

-          - www.ramonacultural.com   (Autor: Ricardo Bajo)