¿Por qué Cochabamba tiene amenaza sísmica? San Calixto explica las condiciones de la región
El director del Observatorio San Calixto, Gonzalo Fernández,
advirtió que Cochabamba se encuentra en una zona con importante amenaza sísmica
debido a su ubicación en el centro de los Andes y a la presencia de varias
fallas geológicas potencialmente activas.
Fernández explicó que la reciente actividad sísmica
registrada en Perú, Colombia y Chile está vinculada al proceso de subducción de
la placa de Nazca bajo la placa Sudamericana. Esta dinámica forma parte del
denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa región caracterizada por
una intensa actividad sísmica y volcánica.
“Todos estos eventos sísmicos, sobre todo desde Colombia,
Perú y uno al sur de Chile, están relacionados al proceso de subducción entre
la placa de Nazca y la placa continental de Sudamérica”, explicó el
especialista.
Aunque Bolivia registra sismos con frecuencia, especialmente
en Oruro y Potosí, Fernández señaló que muchos de estos movimientos son
profundos y no necesariamente generan daños en la superficie.
La situación de Cochabamba, sin embargo, presenta
particularidades. De acuerdo con el director del Observatorio San Calixto, la
ubicación del departamento en la zona central de los Andes genera una fuerte
compresión tectónica que favorece la acumulación de energía en distintas
fallas.
“Cochabamba, al encontrarse en la parte central de los Andes
en Bolivia, en el corazón de Bolivia, casi de toda Sudamérica, tiene una
compresión; es como un acordeón y hay distintas fallas geológicas que están
acumulando energía potencial activa”, explicó.
El departamento cuenta con numerosas fallas potencialmente
activas, una condición que también se extiende hacia sectores ubicados entre
Chuquisaca y Santa Cruz. Fernández señaló además que Cochabamba presenta una
probabilidad de aceleración del suelo de hasta el 24% de la gravedad, asociada
a su contexto tectónico.
Aiquile, un antecedente que mantiene la alerta
La amenaza no es nueva para el departamento. Fernández
recordó el terremoto de Aiquile de 1998, uno de los eventos sísmicos más
destructivos registrados en Bolivia en las últimas décadas.
Por ello, sostuvo que el riesgo continúa presente y que el
principal objetivo debe ser reducir la exposición de la población. “Nosotros
como profesionales tenemos que reducir la exposición a riesgos”, enfatizó.
Mandeyapecua no es la única falla que preocupa
Sobre la falla de Mandeyapecua, el especialista explicó que
esta ha sido estudiada y monitoreada debido a sus ciclos de acumulación y
liberación de energía.
Fernández mencionó investigaciones de la Universidad de
Hawaii que identificaron características del ciclo intersísmico de esta falla y
señaló que en 2013 se registró una liberación de energía en su sector norte.
Sin embargo, aclaró que Mandeyapecua no representa la única
fuente potencial de sismos para Cochabamba. “Cochabamba tiene un sistema de
fallas en Sipe Sipe, Chapare, no es el único que puede generar”, afirmó.
No es posible predecir un terremoto
Fernández recordó que la ciencia actualmente no puede
determinar con precisión cuándo ocurrirá un terremoto. Por ello, recomendó
fortalecer la prevención y la educación sísmica.
Entre las principales medidas, aconsejó conocer las
condiciones estructurales de las viviendas, identificar previamente lugares
seguros y alejarse de ventanas durante un movimiento telúrico.
También pidió no ingresar nuevamente a edificaciones que
hayan sufrido daños durante un sismo hasta que su estructura sea evaluada por
especialistas.
Fuente:
-
www.reduno.com.bo

