El presidente de CIDH, José Luis Caballero, se refiere a la anulación de los casos Sacaba y Senkata. FOTO OPINIÓN
Presidente de la CIDH, tras anulación de casos Sacaba y Senkata: ‘Es un golpe fuerte para las víctimas’
A seis años de las masacres de Sacaba y Senkata, y en
audiencia pública en la que familiares, víctimas y el Gobierno de Bolivia
informaron sobre la situación de las investigaciones de ambos hechos que
enlutaron el país en 2019, el presidente de la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos (CIDH), José Luis Caballero, enfatizó que la anulación de los
casos “es un golpe fuerte para las víctimas, para la sociedad y para el trabajo
que va realizando la Comisión”.
"Esta idea de 'anulación' de juicios (Sacaba y Senkata)
es un golpe fuerte para las víctimas, para la sociedad, para el trabajo que ha
venido haciendo la Comisión, me parece que también para la institucionalidad en
Bolivia y de alguna manera hay un eje, también, en la conducción de un nuevo
Gobierno”, dejó en claro Caballero.
Tras ello reforzó: “Es una cuestión no menor, nada menor, el
hecho de la anulación de estás causas".
GIEI
Caballero recordó que existe un informe realizado por el
Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) el cual emitió
“recomendaciones” sobre las masacres de 2019.
Añadió, además, que se trabajó en las reparaciones, en
garantizar justicia ante las graves violaciones a Derechos Humanos donde a CIDH
y se “ha invertido un trabajo de tres años como ya se dijo, a través de una
mesa de seguimiento”.
AUDIENCIA PÚBLICA
Las declaraciones tuvieron lugar, luego de que, en audiencia
pública ante la CIDH, representantes de
la Asociación de personas fallecidas de la masacre de Sacaba, la Asociación de
personas fallecidas y heridas de la masacre de Senkata, y la Asociación de
viudos/as, huérfanos/as, heridos/as; y torturados/as “Víctimas de la masacre de
Senkata del departamento de La Paz” informaran que los casos fueron anulados.
Ante ello, los familiares de las víctimas pidieron la
“ampliación” del trabajo de la CIDH para que el Gobierno de Rodrigo Paz cumpla
las recomendaciones de la GIE y que el nuevo Gobierno se comprometa a
reaperturar los casos.
Asimismo, denunciaron la “politización e instrumentalización
de la justicia”, apuntaron al presidente del Tribunal Supremo de Justicia
(TSJ), Romer Saucedo por la liberación de Jeanine Añez, el gobernador de Santa
Cruz Luis Fernando Camacho y el incívico potosinista Marco Antonio Pumari.
Sobre el nuevo Gobierno, observaron que el recientemente
nombrado viceministro de Coordinación Legislativa, Wilson Santamaría, estuvo
vinculado con las masacres de Sacaba y Senkata.
‘No tenemos justicia”, expresó una de las víctimas. Otro
enfatizó: “Hermanos (de la CIDH) no nos dejen. Si ustedes nos dejan, quiénes
nos van a proteger”.
Por parte de Bolivia tomó la palabra el ministro de
Justicia, Freddy Vidovic, quien indicó que Añez no incurrió en un acto de
usurpación del poder en 2019, sino en un estado de necesidad institucional ante
un vacío de autoridad. Sumó que no actuó con dolo razón por la cual logró su
libertad.
RETROCESO
En la recta final de su intervención, Caballero recordó que
el 12 de septiembre pasado, la CIDH emitió un comunicado en la que se adelantó
que la “anulación de los actuados puede ser un retroceso en la búsqueda de
justicia para las víctimas de graves violaciones a Derechos Humanos”.
A ello se añade que lo ocurrido, respecto a la anulación,
“compromete el cumplimiento de obligaciones internacionales del Estado” y
supone la revictimización de los afectados. “Son heridas abiertas”,
enfatizó.

