Ruth Nina: "Una mujer patriota está dispuesta a dar su vida, eso no es terrorismo, es patriotismo"
Ruth Nina, exdirigenta del extinto partido PAN-BOL y actual aliada del expresidente Evo Morales, aseguró este lunes que sus recientes declaraciones han sido malinterpretadas y negó haber cometido delitos. Rechazó que sus palabras constituyeran amenazas al país o al proceso electoral, y denunció ser víctima de una “violencia mediática” impulsada, según dijo, por actores políticos y medios de comunicación.
“Una mujer patriota está dispuesta a dar su vida, eso no es terrorismo, es amor a la patria”, declaró en entrevista con radio Éxito, tras haber generado polémica el fin de semana por sus dichos durante un acto en Lauca Ñ. En esa ocasión, advirtió que el 17 de agosto “en vez de contar votos, se contarán muertos” si Evo Morales no era habilitado como candidato presidencial.
Sus declaraciones provocaron un rechazo generalizado. El Tribunal Supremo Electoral, autoridades del Gobierno, sectores de la oposición y comités cívicos pidieron al Ministerio Público y a la Policía actuar de oficio. Se le atribuyen posibles delitos como terrorismo, instigación pública a delinquir y amenazas contra el orden democrático.
No obstante, Nina aclaró que su mensaje buscaba alertar sobre una eventual represión en comunidades campesinas que podrían oponerse al ingreso de ánforas electorales. “Esta vez no podrán esconder nuestros cuerpos ni enterrarlos clandestinamente”, aseguró. Según explicó, no se trató de una amenaza, sino de una advertencia ante lo que considera una imposición electoral sin opciones legítimas para el pueblo.
“Nos estamos preparando con redes sociales y medios digitales para mostrar cómo podrían asesinarnos si decidimos resistir”, señaló, haciendo referencia a episodios pasados de violencia en Llallagua, Cochabamba y otras regiones, donde —aseguró— hubo muertos y desaparecidos sin que nadie respondiera por ello.
Durante la entrevista, negó vínculos con grupos armados o estructuras criminales. “Ruth Nina no tiene balas ni metrallas. No pertenezco a ninguna organización criminal ni a redes de corrupción”, dijo, en respuesta a las acusaciones del ministro de Gobierno, Roberto Ríos, quien había sugerido su implicación en actos delictivos.
También cuestionó el rol de los medios de comunicación, a quienes acusó de tergiversar sus palabras. “Soy víctima de una campaña de violencia mediática. Están manipulando mis declaraciones. ¿Desde cuándo decir la verdad se convierte en amenaza?”, lamentó.
Aseguró estar dispuesta a afrontar cualquier proceso judicial, pero advirtió que su movimiento no se detendrá. “Si me encarcelan, hay mujeres del Pan-Bol listas para continuar. No soy la única. Tendrán que procesar también a los oradores del ampliado de Lauca Ñ. Ellos van a encender la mecha de la libertad”, afirmó.
Estas declaraciones se dan tras la decisión del Tribunal Supremo Electoral de rechazar la inscripción de Evo Morales como candidato presidencial. Durante el ampliado del sábado, tanto Morales como Nina lanzaron mensajes que han despertado preocupación sobre una posible escalada de tensión política y amenazas a la estabilidad institucional en el país.

