Subordinación en marcha: Senado boliviano aprueba crédito del FMI por 1.900 millones en medio de tensiones políticas
La Cámara de Senadores de Bolivia sancionó este viernes el
acuerdo financiero por 1.900 millones de dólares con el Fondo Monetario
Internacional (FMI) para respaldar las reformas económicas del Gobierno de
Rodrigo Paz, un pacto rechazado de antemano por sectores opositores, entre
ellos el liderado por el exmandatario Evo Morales, quien lo calificó como una
«traición a la patria».
Tras su aprobación en sesión ordinaria por más de dos
tercios de los presentes, la normativa quedó lista para ser remitida al Poder
Ejecutivo para su respectiva promulgación. El proceso legislativo avanzó luego
de que la Cámara Alta aprobara una dispensación de trámite a solicitud del
presidente del Senado, Diego Ávila, tras la revisión previa realizada en la
Cámara de Diputados.
Durante la plenaria, el ministro de Economía y Finanzas
Públicas, Christian Morales, acudió al hemiciclo para detallar los alcances del
proyecto de ley del empréstito, explicó que los fondos provenientes del
organismo multilateral, equivalentes a 1.369 millones de derechos especiales de
giro (DEG), se destinarán a «estabilizar la economía, las reservas
internacionales y la balanza de pagos«, descartando su uso para gastos
corrientes.
El financiamiento contempla un plazo de repago de hasta 10
años a partir de cada desembolso, con un periodo de amortización fijado a
partir de los cuatro años y seis meses y un margen de desembolso de hasta 36
meses. La tasa de interés inicial se estableció en 3,47 %, la cual podrá variar
de acuerdo con la cotización de los DEG.
La aprobación del convenio consolida los acuerdos
oficializados el pasado 29 de julio entre el Estado boliviano y el FMI para
hacer frente a los desequilibrios fiscales y externos acumulados en los últimos
años. Morales destacó que este respaldo internacional abrirá las puertas para
captar otros 5.000 millones de dólares adicionales.
Estos recursos complementarios serán asignados por el Banco
Mundial, el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF) y el Banco
Interamericano de Desarrollo para ser canalizados hacia proyectos de inversión
pública, impulso productivo, generación de empleo y programas sociales
destinados a reducir la incertidumbre y beneficiar a la población boliviana.
Dentro de los compromisos asumidos por el Estado ante el
organismo internacional figura la eliminación de la subvención a los
combustibles a partir de 2027, por lo que los precios fijos vigentes se
mantendrán hasta diciembre de este año.
Sin embargo, durante una rueda de prensa el vicepresidente
Edmand Lara —enfrentado con el jefe de Estado— afirmó este viernes que tiene
información “extraoficial” de que el presidente Rodrigo Paz quitará la
subvención de manera “total” a los combustibles en las próximas horas.
Críticas del expresidente Evo Morales
La semana pasada el expresidente Evo Morales calificó el
convenio como «una traición a la patria» y denunció que viola la Constitución
Política del Estado (CPE). A través de sus redes sociales, el exmandatario
aseveró: «El acuerdo entre el gobierno con el FMI es inconstitucional y una
traición a la patria. El Art. 320 de la CPE prohíbe imposiciones y
condicionamientos extranjeros sobre nuestra política económica».

