Todo listo para el debate de las 21:00 bajo la polémica y acusaciones de racismo
Hoy, a las 21.00, arrancará el
accidentado debate vicepresidencial entre los candidatos de la alianza Libertad
y Democracia (Libre), Juan Pablo Velasco, y Edmand Lara, del Partido Demócrata
Cristiano (PDC), que organiza el Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Ambos aspirantes se presentan
ante la opinión pública bajo previa polémica electoral, tensión por tuits
racistas y confrontación.
Los últimos episodios se
libraron sobre un tuit atribuido a Velasco, de 2010, en el que se lee: “A los
collas hay que matarlos a todos”. En tanto, Lara intentó esquivar el debate de
hoy con su exigencia al TSE de mayor neutralidad y moderadores imparciales.
La campaña que inicialmente
parecía centrarse en los candidatos presidenciales, ahora coloca a sus apuestas
vicepresidenciales bajo la lupa, evaluando su capacidad de liderazgo, su
conexión con distintos sectores sociales y su habilidad para conducir la futura
Asamblea Legislativa.
Candidatos a la
Vicepresidencia
Según la analista política
Susana Bejarano, Velasco llegó al debate tras un proceso de aprendizaje y
entrenamiento intensivo: “Hasta antes de que se encuentre el tema de los tuits
racistas, venía en un franco ascenso a su imagen… Definitivamente, es una persona
que lo estaban entrenando en todas sus salidas vicepresidenciales, viéndolo
también como un perfil más blando”, dijo en referencia a Velasco.
Esta “blandura”, dijo, fue una
estrategia de campaña de Libre para proyectar a Velasco como un renovador,
capaz de moderar la polarización que tradicionalmente caracteriza a la derecha
política boliviana.
Sin embargo, la aparición de
tuits racistas antiguos “complicó su proyección” y generó un escenario de
crisis comunicacional que Bejarano describe así: “Cualquier error mayor en una
campaña electoral es mentira (…). Si puedes lograr una explicación política y
sociológica de por qué hiciste lo que hiciste, probablemente la gente lo
comprenda, lo entienda”.
Debate
En tanto, considera que el
éxito electoral de Lara se vincula a su capacidad de operar en redes sociales,
especialmente TikTok, donde ha logrado viralidad y cercanía con el electorado:
“Ha sido una persona con la capacidad de entender de manera casi nata cómo
funcionan las redes sociales. Esto lo convierte en un fenómeno electoral nacido
de las redes sociales’.
Por su parte, el analista
político Marcelo Arequipa coincidió en que ambos candidatos presentan un perfil
mixto de fortalezas y debilidades: “Una fortaleza de Lara es que es un buen
agitador de masas. Una debilidad que es complementaria a esto es que siempre
está envuelto en polémicas”.
En cambio, de Velasco observó
que “ha aprendido mucho desde la primera vuelta, pero sus tuits racistas
removieron su pasado y complican su proyección”.
Liderazgo
Arequipa enfatizó que ninguno
de los dos ofrece aún señales claras de que pueda desempeñarse como un
vicepresidente “destacado”.
“No necesariamente veo mucha
debilidad sobre ese tema, más bien que la Asamblea Legislativa necesita de
verdad un verdadero operador político, no alguien que esté entrando recién a la
política o un outsider”, sostuvo Arequipa.
Por su parte, Mircko Vera tuvo
este criterio: “Confrontaciones y descalificaciones parece ser la única forma
de hacer política hoy en día. Para una segunda vuelta, los candidatos a la
vicepresidencia se convirtieron en aceleradores de polarización, porque
transforman conflictos puntuales en signos y símbolos que re-significan
identidades políticas”.
Asamblea Legislativa
En esa línea, consideró que
este “fenómeno” no solo afecta la percepción pública de los candidatos, sino
que también condiciona su futura capacidad de gobernar, tomando en cuenta que
la vicepresidencia funciona muchas veces como puente entre poderes y sectores
sociales. “Si llega con un alto nivel de confrontación, ese puente estará
fracturado y la cooperación interinstitucional será más difícil”, señaló.
Vera subrayó que los capitales
simbólicos de ambos candidatos inciden de manera directa en la confianza
ciudadana. En el caso de Lara, su trayectoria como policía y denunciante de
corrupción institucional le proporciona un capital simbólico popular.
Velasco, por su parte, posee
capital económico y cultural ligado a modernidad y capacidad técnica. SIn
embargo, carece del capital de representación popular que caracteriza a su
rival político.
Perfiles
En términos de liderazgo
social, los tres expertos coincidieron en que ambos candidatos representan
formas emergentes de carisma, aunque en contextos distintos. Lara es un líder
performativo, basado en visibilidad y denuncia, que conecta con sectores populares
y desilusionados de la política tradicional. Mientras que Velasco proyecta un
liderazgo tecnocrático y empresarial, orientado a jóvenes urbanos, sectores de
clase media y élites que priorizan propuestas técnicas. “Conecta con elites
empresariales, jóvenes urbanos tecnológicamente insertos y sectores que
priorizan estabilidad macroeconómica y soluciones técnicas”, apuntó Vera.
Finalmente, los especialistas
coincidieron en que la campaña priorizó ataques personales sobre propuestas
programáticas, lo que erosiona la deliberación pública y pone en riesgo la
gobernabilidad futura. Bejarano advirtió: “Ahora vas a tener incluso a la misma
verificadora defendiendo su trabajo… y a estos tiktokeros que han hecho la
denuncia… evitando que se los mezcle como parte de una campaña política… una
casualidad mala para Juan Pablo Velasco”.
Por su parte, Vera recordó:
“Las campañas de insultos y acusaciones no solamente causan daño a cada
candidato, sino que dañan la legitimidad democrática. Se concentra en peleas
simbólicas, desplazando reformas estructurales necesarias para la recuperación
económica o reformas institucionales”.
Accidentado debate
En síntesis, Juan Pablo
Velasco y Edmand Lara llegan al debate vicepresidencial como exponentes de la
polarización boliviana. Ambos muestran fortalezas que pueden ser decisivas en
la votación. También debilidades que podrían limitar su capacidad de liderazgo
y negociación en la futura Asamblea Legislativa.
Este debate será un termómetro
del capital político y simbólico acumulado por cada candidato, y de su
habilidad para transformar confrontación en consenso. Se trata de un desafío
que ambos deberán enfrentar de manera inmediata.
En los últimos días, el debate
estuvo en vilo tras pedidos de transparencia de Lara. Exigió moderadores y
medios “imparciales”. Por su parte, Velasco intentó descreditar la presencia de
su contendor en el debate de Unitel y Red Uno, esta noche.

