El presidente de Brasil habló en exclusiva con la BBC en el Palacio de Alvorada. Foto: BBC
"Trump es el presidente de Estados Unidos, no el emperador del mundo": Luiz Inácio Lula da Silva habla de democracia y otros temas
BBC
18 septiembre 2025
"Lo único que sé es que es el presidente de Estados
Unidos de América. Él no es el emperador del mundo".
En esos términos habló el presidente de Brasil, Luis Inácio
Lula da Silva, acerca de su homólogo estadounidense, Donald Trump, en una
entrevista exclusiva con BBC News y BBC News Brasil, realizada este miércoles
en el Palacio de la Alvorada, su residencia oficial.
Durante la conversación, Lula dirigió duras críticas a
Trump, a quien acusó de tener un comportamiento nocivo hacia las instituciones
democráticas. "Trump ha negado todo lo que comúnmente sabemos sobre el
respeto a las instituciones democráticas en el mundo", dijo.
También acusó a Washington de haber impuesto aranceles a los
productos de Brasil de forma unilateral sobre la base de mentiras.
"Ellos no quieren hablar. No quieren multilateralismo,
quieren unilateralismo. Así que, cuando quieran hablar, Brasil está dispuesto a
hacerlo", afirmó, y advirtió que "el pueblo estadounidense pagará por
los errores del presidente Trump en su relación con Brasil".
En la entrevista, el mandatario brasileño también planteó la
necesidad de reformar la ONU para adaptarla a las realidades geopolíticas del
siglo XXI y cuestionó a los cinco miembros pemanentes del Consejo de Seguridad
quienes, aseguró, "ya no respetan a la ONU" y "toman decisiones
unilaterales".
Según Lula, con una ONU reformada y actualizada no se
habrían producido conflictos como la invasión de Rusia a Ucrania o como la
guerra en Gaza, que él califica como "genocidio".
A continuación, BBC News Mundo ofrece una versión de la
entrevista resumida y editada por razones de espacio y claridad.
En pocas palabras,
¿cómo describiría su relación con Donald Trump?
Mira... no hay relación. He tenido mucha relación con todos
los presidentes estadounidenses. Tuve mucha relación con Bush, con Biden, con
Obama, con expresidentes estadounidenses, con Reino Unido, con todos los
primeros ministros, con toda la Unión Europea, con Rusia, con Ucrania, con
Venezuela, con Bolivia, con todos los países del mundo.
Brasil no tiene disputas con ningún país del mundo. Brasil
no tiene disputas y Brasil no quiere disputas.
Muchas naciones y
líderes discrepan políticamente con Trump y aún así han forjado relaciones con
él. ¿Se arrepiente de no haber tenido esos vínculos dada la situación?
El problema de la soberanía estadounidense es un problema de
ellos. No puedo opinar sobre la relación del presidente Trump con otros
presidentes de otros países. Lo que me preocupa es la relación con Brasil.
Brasil tiene 201 años de relaciones con Estados Unidos. Lo
que me extraña es que el presidente Trump, en lugar de dialogar de forma
civilizada con Brasil, haya decidido inventarse una historia política.
Él decidió inventarse la falsedad del déficit comercial.
Después, dijo que Bolsonaro está siendo perseguido, que no hay democracia.
Brasil tiene mucha democracia. De hecho, ahora se han publicado muchos
artículos en Estados Unidos que muestran que Brasil está dando un ejemplo de
democracia en el mundo.
Lo que dije fue que si el presidente Trump hubiera hecho
aquí en Brasil lo que hizo en el Capitolio, también habría sido juzgado. Porque
aquí la justicia es para todos.
Usted coincide con
Donald Trump en la importancia de recuperar el empleo y la industria en Estados
Unidos, pero afirma que los aranceles no son la solución adecuada. ¿Cuál es?
Creo que las acusaciones y declaraciones del presidente
Trump sobre la imposición de aranceles a Brasil son eminentemente políticas. No
tienen nada que ver con el comercio. Desde una perspectiva comercial, Estados
Unidos ha tenido un superávit comercial de US$410.000 millones con Brasil en
los últimos 15 años.
Por lo tanto, tomó esta medida basándose en el proceso
político de Bolsonaro, algo que lamento profundamente... que un presidente de
otro país no tenga en cuenta la necesidad de respetar la soberanía de otro
país, incluyendo el Poder Judicial y el Tribunal Supremo de otro país.
Mire, creo que tendremos que esperar mucho tiempo para ver
qué sucede. Estoy convencido de que algunas cosas también están perjudicando a
Estados Unidos, porque la inflación aumentará, porque el café se encarecerá,
porque la carne se encarecerá, porque el pueblo estadounidense pagará por los
errores del presidente Trump en su relación con Brasil.
¿Cuál es, entonces,
la solución?
Ante cualquier conflicto, la mejor alternativa es sentarse a
negociar. Si se trata de un asunto comercial, se negocia; si se trata de un
asunto económico, se negocia; y desde una perspectiva fiscal, se negocia.
Lo que no es negociable es la soberanía nacional. Nuestra
democracia y nuestra soberanía no están en la mesa de negociaciones. Son
nuestras, pertenecen al pueblo brasileño. Y nosotros mandamos aquí.
¿Por qué no llama a
Trump?
Porque ellos no quieren hablar.
Pero él dijo que
usted podía llamar en cualquier momento...
Ellos no quieren dialogar. Llevo cuatro meses diciendo que
estamos dispuestos a dialogar. Es importante recordar que, cuando el presidente
Trump comunicó la imposición de aranceles a Brasil, no lo hizo de la forma
civilizada en que se comunican dos jefes de Estado.
¿Pero por qué no
intenta tomar el teléfono y llamarlo?
Él lo publicó en su sitio web y me enteré por los periódicos
aquí en Brasil. Tengo a mi ministro de Hacienda, a mi ministro de Industria y
Comercio, que también es mi vicepresidente. Tengo a mi ministro de Relaciones
Exteriores intentando hablar con los negociadores estadounidenses, pero nadie
puede hablar porque ellos no quieren conversar.
No quieren multilateralismo, quieren unilateralismo. Así
que, cuando quieran hablar, Brasil está dispuesto a hacerlo.
Usted ha dicho que
Estados Unidos nunca intentó iniciar un diálogo con Brasil. Y quería
preguntarle lo siguiente: en 2024, usted declaró su apoyo a la candidatura de
Kamala Harris a la presidencia de Estados Unidos y, además, en una entrevista,
asoció a Donald Trump con el fascismo. ¿Se arrepiente de haber hecho esa
asociación?
Yo no declaro mi apoyo a un presidente de otro partido, de
otro país.
Lo hizo en redes
sociales, en entrevistas...
Dije claramente que si fuera votante estadounidense, votaría
por Biden.
¿Pero eso no es
declarar apoyo?
Eso no tiene nada que ver con la relación con Brasil.
¿Y qué hay de asociar
a Trump con el fascismo? ¿Se arrepiente de haberlo hecho?
[Él ha tenido] Un comportamiento muy negativo para la
democracia. El presidente Trump ha negado todo lo que comúnmente sabemos sobre
el respeto a las instituciones democráticas en el mundo. Ha tenido un
comportamiento muy malo y ha apoyado a personas antidemocráticas en todo el
mundo. Pero esto no afecta la relación de Brasil con Estados Unidos.
Los dos presidentes de dos países no necesitan estar
ideológicamente alineados. Lo que debemos hacer es ejercer la responsabilidad
presidencial. Él es presidente de un país y yo de otro. La relación entre jefes
de Estado no tiene ideología. Tenemos los intereses del pueblo al que representamos.
He tenido relaciones con todos los primeros ministros de
Reino Unido sin ningún problema. Me da igual si son de derechas o de
izquierdas. Quiero saber si es primer ministro, si tiene el voto. Mi relación
con Trump es la misma. Si Trump fue elegido por el pueblo estadounidense, es el
presidente de Estados Unidos, y es con él con quien tengo que relacionarme. Él
es igual conmigo. Él puede simpatizar con Bolsonaro, pero yo soy el presidente.
Él tiene que negociar con Brasil. Así es como se comportan dos jefes de Estado.
Si viaja a Nueva York
para el debate anual de la ONU es posible que comparta el mismo espacio con el
presidente Trump. Si tuviese la oportunidad, ¿qué le diría?
Sinceramente, no es mi primera vez en la ONU. He ido muchas
veces y hay presidentes con los que me reúno y con otros no. Un año me reúno
con un presidente, al siguiente no. Y con Trump será igual. Hablaré antes que
él y llegaré antes que él. Y si pasa por mi lado, lo saludaré porque soy un
ciudadano civilizado. Hablo con todo el mundo. Le doy la mano a todo el mundo.
Nací en la política negociando. Así que, para mí, no hay
ningún problema. No tengo ningún problema personal con el presidente Trump. Lo
único que sé es que es el presidente de los Estados Unidos de América. Él no es
el emperador del mundo. Lo único que quiero de él es que tenga una relación
civilizada con Brasil y que Brasil tenga una relación civilizada con ellos.
Así que, si es necesario negociar con Trump ahora mismo, lo
haré. Hablaré con Trump. Lo que quiero es que Brasil sea tratado con respeto y
lo que ha sucedido hasta ahora no ha sido así.
Como mencionó, usted
ha forjado relaciones con otros líderes mundiales. Asistió al aniversario del
fin de la Segunda Guerra Mundial en Rusia. ¿Con quién tiene una mejor relación:
con Putin o con Trump?
Tuve relaciones con Putin porque Putin fue presidente antes
y yo también. No tengo relación con Trump porque, cuando Trump fue presidente
la última vez, yo no era presidente de la República, y ahora su relación es con
Bolsonaro, no con Brasil.
Usted dice que quiere
una ONU más democrática. ¿Por qué no denuncia el autoritarismo de algunos de
sus aliados? Rusia, China, Irán... son países donde se han documentado
ampliamente elecciones injustas, elecciones antidemocráticas y abusos de
derechos humanos...
Permítanme decirles algo sobre lo que quiero de Naciones
Unidas. Quiero que representen la geografía global del siglo XXI. La ONU de
hoy, como saben, no tiene nada que ver con la ONU que se creó en 1945, o mejor
dicho... la ONU que se creó en 1945, no tiene nada que ver con la ONU de hoy;
es decir, necesitamos incluir a otros países. ¿Dónde está Brasil en la ONU?
¿Dónde está México? ¿Dónde está Argentina? ¿Dónde está India? ¿Dónde está
Alemania? ¿Dónde está Japón? ¿Dónde están los países africanos?
La ONU no puede seguir con los cinco países que resultaron
[vencedores] de la Segunda Guerra Mundial. La geografía global ha cambiado, la
geopolítica ha cambiado, y la ONU necesita recuperar su fuerza para poder
influir en los conflictos. Si le falta fuerza, no tiene influencia en ningún
conflicto. No puede influir en la guerra de Ucrania, no puede influir en
Israel, en la guerra de Irán; no puede influir en nada porque ya no tiene
representatividad.
Los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de
la ONU ya no respetan a la ONU. Ellos toman decisiones unilaterales. Lo que queremos
es una ONU que represente la geopolítica actual. Que los países estén
presentes. En África, tenemos países con 240 millones de habitantes, otros con
120 millones. Tenemos a Brasil con 200 millones. Estos países necesitan estar
en el Consejo de Seguridad de la ONU para ayudar a tomar decisiones
democráticas.
Usted habla de
democracia. ¿Por qué, entonces, no condena a Rusia por sus acciones en Ucrania
con el mismo lenguaje que usa contra Israel, por ejemplo? ¿Por qué Brasil sigue
financiando la guerra en Ucrania comprando diésel ruso?
Déjeme decirle algo: es importante tener claro lo que hace
Brasil. Brasil fue el primer país en condenar la ocupación rusa de Ucrania.
Brasil no financia a Rusia. Brasil compra petróleo porque necesita comprarlo.
Así como China necesita comprar petróleo, así como India necesita comprar
petróleo, así como Reino Unido necesita comprar petróleo, así como Estados Unidos
necesita comprar petróleo.
Ahora bien, si tuviéramos una ONU que funcionara
correctamente, esta guerra ciertamente no habría ocurrido. No hay nadie
negociando porque la ONU no representa mucho. Hoy, si hubiera una ONU que
funcionara, esta guerra no habría tenido que ocurrir.
Si la ONU funcionara, no habría sido necesario que ocurriera
lo de Gaza. Y no creo que haya una guerra en Gaza. Hay genocidio en Gaza. En
Gaza, hay un ejército altamente sofisticado que mata a mujeres y niños. E
incluso el propio pueblo judío está en contra de esto porque cada vez que veo
en la prensa, el pueblo judío protesta contra las matanzas que Netanyahu está
llevando a cabo en Gaza.
Si creen que esto es una guerra, yo no. Creo que esto es un
genocidio y no puede continuar. Por eso abogo por la creación de dos estados.
Por eso abogo por la creación de un Estado palestino que viva en armonía con el
Estado de Israel.
Hablemos de la COP30.
Brasil será el anfitrión mundial de la COP30 este año…
Solo quería retomar el tema de la democracia. Ningún país
del mundo puede poner en jaque la democracia brasileña. Aquí las cosas
funcionan. Aquí la justicia funciona. Aquí funciona el Poder Legislativo y aquí
funciona el Poder Ejecutivo.
Nosotros somos soberanos en las decisiones que tomamos en
Brasil. Por eso, fuimos los primeros en crear el Grupo de Amigos de la Paz en
Rusia y Ucrania. Creamos un grupo de 13 países para negociar. Fui a las
Naciones Unidas para decir que era necesario crear un grupo de amigos, visitar
a Putin, visitar a Zelensky y decirles que esta guerra tenía que terminar.
A petición de Zelensky, llamé a Putin para que participara
en la mesa de negociaciones. Ahora no somos nosotros los que vendemos armas a
Rusia y mucho menos a Zelensky. No somos nosotros los que queremos la guerra.
No quiero destruir ni a Rusia ni a Ucrania. Quiero que ambos países vivan en
paz. Eso es lo que quiero.
¿Celebró usted la
reciente condena de Bolsonaro a 27 años de prisión por parte del Supremo
Tribunal Federal de Brasil?
No, no creo que la sentencia del Supremo Tribunal Federal
contra un hombre que cometió muchos errores sea algo para celebrar.
Lo importante es que la gente tenga claro que no se juzgó a
uno ni a tres hombres. Se trataba de personas que se comportaron de forma
errónea, violando la Constitución brasileña y el Estado de derecho democrático
en Brasil.
Estas personas causaron mucho daño al país. Intentaron un
golpe de Estado. Orquestaron mi muerte, la de mi vicepresidente y la de un
magistrado del Supremo Tribunal Federal. Planearon una bomba para hacerla
explotar en el aeropuerto de Brasilia. Causaron mucho caos en Brasil para
intentar impedir mi investidura. Se les está juzgando por las pruebas.
Me parece triste, porque el período más largo de democracia
continua en la historia de Brasil es el que estamos viviendo actualmente.
Necesitamos aprender a valorar la democracia, el derecho a ir y venir, el
derecho a respetar a los demás. El derecho a la libertad de expresión no te da
derecho a ser irrespetuoso, a ofender ni a propagar el odio a través de los
medios digitales.
Sinceramente, ojalá nadie hubiera cometido ningún delito. Y
él [Bolsonaro] tenía todo el derecho a defenderse. Todo el derecho. Se le
presumió inocente, ¿sabes? Y fue condenado.
Espero que siga presentando su defensa y siga intentando
demostrar su inocencia, porque hasta ahora ha sido declarado culpable de
intento de golpe de Estado en este país y de otros males.
"Víctimas de la
mayor mentira legal": estas palabras no las pronunció Bolsonaro ni Trump,
sino que fueron sus palabras cuando fue condenado a prisión por corrupción en
2017. ¿Está de acuerdo con Bolsonaro en que el Poder Judicial brasileño a veces
puede ser político?
Creo que él [Bolsonaro] fue juzgado por un delito que
cometió. No hay política en eso. A mí me juzgaron sin derecho a defensa. Pasé
580 días en prisión y, hasta la fecha, no han probado absolutamente nada. La
sentencia que me dictaron fue que cometí un delito llamado acto indeterminado,
es decir, mala fe.
En el caso del expresidente, hay pruebas concretas,
declaraciones concretas, documentos concretos escritos por él. Así que no hay
forma de que se pueda intentar afirmar que fue un juicio político. No. Fue un
juicio procesal por no respetar nuestra Constitución, por intentar destruir el
estado de derecho democrático en este país, con todas las pruebas posibles.
Así que no hay política. Hay justicia.
Fuente:
-
www.bbc.com

