Trump recibe de Infantino “Premio de la Paz” de la FIFA en medio de redadas contra migrantes
El presidente estadounidense Donald Trump recibió este
viernes en Washington el recién creado Premio de la Paz de la FIFA, una
distinción que la propia Federación Internacional de Fútbol Asociación definió
como un reconocimiento a “acciones extraordinarias” para la resolución de
conflictos.
La entrega se realizó en el Kennedy Center, en el marco del
sorteo oficial del Mundial 2026, que organizarán Estados Unidos, Canadá y
México.
El galardón fue entregado por el presidente de la FIFA,
Gianni Infantino, en una ceremonia en la que Trump aseguró que su gobierno ha
logrado “salvar la vida de 10 millones de personas en el Congo” y “terminar
conflictos entre India y Pakistán”, afirmaciones que no han sido verificadas
por organismos internacionales ni por Naciones Unidas. Aseguró también que
“muchas guerras han terminado incluso antes de comenzar”, atribuyéndose un rol
global que contrasta con el aumento de tensiones en varios escenarios
internacionales.
Trump prometió además que el Mundial 2026 será “un evento
como nunca antes se haya visto”, y que alcanzará un récord de venta de
entradas, al tiempo que destacó la “gran relación” de su administración con
Canadá y México.
Sostuvo que Estados Unidos “ofrece hoy mejores condiciones
de seguridad” para un evento deportivo de tal magnitud, en referencia al
despliegue ampliado de la Guardia Nacional que su gobierno ha ordenado en
múltiples ciudades desde mediados de año.
Además, el mandatario aseguró que hace un año el país “no lo
estaba haciendo tan bien”, en relación a la seguridad interna, pese a que
diversas organizaciones de derechos civiles denuncian que los actuales
operativos federales han provocado redadas masivas, detenciones arbitrarias y
el incremento de la retórica de odio contra comunidades migrantes, particularmente
poblaciones latinoamericanas, afrodescendientes y musulmanas.
Sin ir más lejos, mientras la ceremonia avanzaba entre
aplausos, en Minneapolis, Saint Paul y Nueva Orleans continuaban los operativos
federales de detención de migrantes, en los que han sido arrestadas incluso
personas con ciudadanía estadounidense.
En paralelo, líderes comunitarios, religiosos y legisladores
locales denunciaron que la retórica del presidente está “poniendo en riesgo
vidas” y alimentando una campaña de miedo dirigida especialmente contra la
comunidad somalí.
Sumado a esto, durante esta semana la Administración Trump
anunció que no descarta llevar adelante redadas ni detenciones de inmigrantes
durante el Mundial de fútbol que el país acogerá en 2026, según informó el
director ejecutivo del grupo de trabajo de la FIFA de la Casa Blanca, Andrew
Giuliani.
Este premio de la FIFA —que se otorga por primera vez— fue
anticipado por el propio Trump con cierta ambivalencia, al afirmar horas antes
que no necesitaba “ningún reconocimiento”, ya que su objetivo “es salvar
vidas”. No obstante, utilizó la ceremonia para reforzar su narrativa
internacional y anunciar que un “noveno conflicto” estaría a punto de
resolverse, sin ofrecer detalles verificables.
El comentario también ocurre en un momento en el que Estados
Unidos impulsa un supuesto texto de acuerdo para poner fin al conflicto en
Ucrania. Desde mediados de noviembre, Washington asegura estar promoviendo una
vía diplomática, aunque los hechos sobre el terreno indican que no se han
producido avances reales en las negociaciones.
Diversas cancillerías advierten que la iniciativa
estadounidense no logra consenso ni en Kiev ni en Moscú, y que está atravesada
por intereses estratégicos y electorales, más que por compromisos genuinos con
la paz.
La FIFA, al destacar supuestos logros diplomáticos de la
Casa Blanca, se expone nuevamente a cuestionamientos sobre la politización de
sus premios y la opacidad de sus criterios de selección.

