La COB no para sus movilizaciones; miles de trabajadores salen a protestar en contra de la aprobación del decreto 5503, entre críticas y vitoreo
Alrededor de las 11 de la mañana, miles de trabajadores: mineros,
maestros, choferes y otros irrumpieron en el prado paceño, para gritar algunas
consignas: “¡¡pueblo escucha lea el decreto!!”, “nosotros no somos mineros
cooperativistas, somos mineros asalariados”, “¿qué queremos? ¡abrogación del
decreto!! ¿Cuándo es cuando? ¡¡ahora es cuando!!!”, “¡¡fabriles de pie, nunca
de rodillas!!!”
Llevando pancartas, flameando banderas nacionales, wiphalas
y banderas departamentales, junto a letreros y explosión de cohetes, marcharon
y gritaron en contra del decreto 5503.
Un experto explicó que la central sindical tuvo dos años
para reclamar por la subida de precios de la canasta familiar, “sin embargo, no
hizo nada. Y ahora que hay un gobierno nuevo, diferente, recién se acuerda que
tiene que protestar y reclamar por eso”, observó.
La Central Obrera Boliviana (COB) cumple este lunes 29 su
séptimo día de protestas con marchas en la ciudad de La Paz. Aunque cuenta con
el apoyo del magisterio, y hoy se sumó el sindicato de choferes 14 de
septiembre, analistas sostienen que el sector perdió credibilidad ante la
población y el horizonte de sus demandas.
“La Central Obrera Boliviana no está viendo la verdadera
dimensión de lo que está ocurriendo en el país, y no digo única y
exclusivamente el Decreto Supremo 5503, sino que no está viendo el panorama que
nos dejaron 20 años de gobierno, que nos dejaron sin combustible, nos dejaron
con una corrupción alta”, explicó el economista y especialista en sociología
del Trabajo, Rodolfo Eróstegui, en contacto con Visión 360.
El experto sostuvo que la COB, durante las gestiones de Evo
Morales y Luis Arce, recibió hoteles, sedes sindicales, y vehículos de alta
gama para las organizaciones afiliadas.
"No se da cuenta con lo que la crisis que nos dejaron. Nos dejaron
sin combustible, sin dinero para comprar combustible, sin oro para tratar de
mejorar esto y lógicamente esta situación conlleva a que a la Central Obrera Boliviana
pierda completamente la perspectiva del hacia dónde tiene que ir Bolivia".
Para Eróstegui, el sindicato está usando un discurso del siglo
pasado. “El pueblo está yendo por un lado, y la Central Obrera Boliviana por
otro. El asunto es que la sociedad está yendo a otro lado, está haciendo otras
cosas”, acotó.
Para el sociólogo, investigador, y exfuncionario
internacional de la Organización de las Naciones Unidas, Carlos Hugo Laruta, la
COB perdió representatividad. “Primero, ya no representa, ahora representa
probablemente a un núcleo de gente muy politizada, muy partidizada”, explicó,
en entrevista con este medio.
Además, señaló que la central sindical tuvo dos años para
reclamar por la subida de precios de la canasta familiar. "Sin embargo, no
hizo nada, y ahora que hay un Gobierno nuevo, diferente, recién se acuerda que
tiene que protestar y reclamar por eso”, observó.
Los expertos se refirieron al respaldo que la COB le dio a
las diferentes gestiones de Evo Morales, a cómo la organizaciones sindical fue
parte importante de los sectores afines del Movimiento Al Socialismo.
Laruta explicó también que existen sectores que se sumaron a
la demanda de la COB –de abrogar el Decreto Supremo 5503– que no gozan de
legitimidad. “Hay sectores que no tienen ninguna legitimidad, por ejemplo, los
cocaleros del Chapare, o las bartolinas (de la Confederación Nacional de
Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia Bartolina Sisa). Los
señores de Chapare, primero deben rendir cuentas, que permitan que Evo Morales
salga de ahí y que rinda cuentas, y las señoras bartolinas, primero que se
sometan a la ley, y convertirse en parte en el proceso de aclaración de los
desfalcos al Fondo Indígena”, acotó.
Para Eróstegui, otro de los factores que desprestigió a la
COB fue la publicación de los salarios que recibe la dirigencia sindical. Sin
embargo, para él, las medidas pueden radicalizarse. “Están amenazando con más
movilizaciones y puede que les dé algún resultado, porque son movilizaciones
bastante financiadas de no se sabe de dónde sacan el dinero”, concluyó.
Laruta, por otro lado, explicó que es probable que las
protestas de estos sectores “sin ningún tipo de legitimidad, se vayan
disolviendo lentamente, porque ya no tienen apoyo ni respaldo”.
Fuente:
-
www.vision360.bo

