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Mineros cooperativistas se movilizan en La Paz en medio de una creciente tensión social

VocesPlus, La Paz, 14 de mayo de 2026.- La marcha de cooperativistas mineros que descendió desde El Alto hacia el centro paceño este jueves se suma a una ola de protestas sociales que ya involucra a juntas vecinales, sectores campesinos y parte del magisterio. Los movilizados denuncian falta de respuestas del Gobierno frente a la escasez de combustibles, el aumento del costo de vida y proyectos normativos que, según sus críticos, beneficiarían más a grupos empresariales que a pequeños productores rurales.

Según reportes de distintos medios, la Federación Departamental de Cooperativas Mineras de La Paz convocó a una movilización masiva exigiendo atención inmediata a sus demandas y denunciando incumplimientos del Ejecutivo. Dirigentes del sector afirmaron que se sienten “humillados” por la falta de diálogo y advirtieron que se sumarían a bloqueos y protestas nacionales.

La protesta ocurre en un contexto delicado para el país. Durante las últimas semanas crecieron las críticas ciudadanas por problemas de abastecimiento de diésel y gasolina, encarecimiento de productos básicos y temor a nuevas medidas económicas. Varios sectores sociales sostienen que el Gobierno reaccionó tarde frente a la crisis y que las reuniones sostenidas hasta ahora no generaron soluciones concretas.

Otro punto de conflicto es el debate sobre proyectos de ley vinculados a tierras, producción y economía. Sectores movilizados acusan al oficialismo de impulsar normas que favorecerían a grandes grupos agroindustriales y empresarios cercanos al poder económico tradicional, entre ellos actores relacionados con la familia Marinković. Desde organizaciones campesinas y vecinales se argumenta que esas iniciativas no responden a las necesidades de pequeños productores ni de comunidades rurales afectadas por la crisis. Sin embargo, hasta el momento el Gobierno sostiene que las medidas buscan garantizar inversiones y estabilidad económica, y rechaza que existan beneficios dirigidos exclusivamente a élites empresariales.

Históricamente, el movimiento minero tiene un peso simbólico importante en Bolivia. Desde la llamada “Marcha por la Vida” de 1986, las movilizaciones mineras han sido vistas como uno de los termómetros más fuertes del conflicto social boliviano.

Por ahora, el escenario sigue abierto. Los cooperativistas y otros sectores exigen respuestas inmediatas sobre combustibles, economía y políticas productivas, mientras el Gobierno intenta contener el conflicto mediante reuniones y negociaciones parciales. La preocupación principal es que la falta de acuerdos profundice la polarización y genere mayores bloqueos y enfrentamientos en distintas regiones del país.